NIÑOS Y ADOLESCENTES EMPERADORES
Niños y adolescentes emperadores. Una figura que empieza a ser una realidad cada vez más extendida en el mundo actual. Una lacra que debe ser frenada antes de que vaya a más.
El doctor José Antonio Rabadán, psicopedagogo del hospital Mesa del Castillo, y su equipo de investigación de la Universidad de Murcia (UMU) han creado y publicado un método para que sean los tutores desde las escuelas quienes ayuden a detectar el 'síndrome del emperador', es decir, la violencia de hijos a padres desde los hogares.
Bajo el nombre 'Validación de un registro observacional para la detección del Síndrome del Emperador en el aula', este artículo publicado en la revista 'International Journal of Psicology and Psicological Therapy'facilita una escala de observación dirigida a docentes de último ciclo de Primaria y Secundaria para la detección precoz en el aula de este trastorno de conducta.
"Los jóvenes de ahora condicionados por estas transformaciones, la cultura actual de valores, las dificultades de inserción al mundo laboral, las nuevas formas de consumo, la violencia aprendida de los medios de comunicación y la ausencia de límites, se tornan muy exigentes ante los demás y en concreto ante sus padres para ver satisfechas sus necesidades, aunque éstas no sean más que placeres pasajeros", señala el informe.
El Síndrome del Emperador supone la violencia de hijos a padres debido a una ausencia de conciencia y un comportamiento dirigido al abuso, extorsión, manipulación, control y explotación del otro.
El doctor José Antonio Rabadán, psicopedagogo del hospital Mesa del Castillo, y su equipo de investigación de la Universidad de Murcia (UMU) han creado y publicado un método para que sean los tutores desde las escuelas quienes ayuden a detectar el 'síndrome del emperador', es decir, la violencia de hijos a padres desde los hogares.
Bajo el nombre 'Validación de un registro observacional para la detección del Síndrome del Emperador en el aula', este artículo publicado en la revista 'International Journal of Psicology and Psicological Therapy'facilita una escala de observación dirigida a docentes de último ciclo de Primaria y Secundaria para la detección precoz en el aula de este trastorno de conducta.
"Los jóvenes de ahora condicionados por estas transformaciones, la cultura actual de valores, las dificultades de inserción al mundo laboral, las nuevas formas de consumo, la violencia aprendida de los medios de comunicación y la ausencia de límites, se tornan muy exigentes ante los demás y en concreto ante sus padres para ver satisfechas sus necesidades, aunque éstas no sean más que placeres pasajeros", señala el informe.
El Síndrome del Emperador supone la violencia de hijos a padres debido a una ausencia de conciencia y un comportamiento dirigido al abuso, extorsión, manipulación, control y explotación del otro.
Tipos de niños y adolescentes tiranos
El manipulador simpático: el más común y que oculta una doble cara.
El manipulador seductor: Con su atractivo aprovecha para acercarse y abusar de sus presas;
El manipulador altruista: que con su falsa bondad espera la recompensa encubierta a todo lo que ofrece, da y presta.
El manipulador culto: que haciéndose pasar por inteligente deja en mal lugar a la gente de su alrededor ante su aparente sabiduría.
El manipulador tímido: que haciéndose eco de una persona cercana, juzga, critica y expande sus sospechas sobre los demás.
El manipulador dictador: que junto al seductor, son los más notables en el síndrome del emperador por ser la violencia su principal arma de expresión.
El manipulador seductor: Con su atractivo aprovecha para acercarse y abusar de sus presas;
El manipulador altruista: que con su falsa bondad espera la recompensa encubierta a todo lo que ofrece, da y presta.
El manipulador culto: que haciéndose pasar por inteligente deja en mal lugar a la gente de su alrededor ante su aparente sabiduría.
El manipulador tímido: que haciéndose eco de una persona cercana, juzga, critica y expande sus sospechas sobre los demás.
El manipulador dictador: que junto al seductor, son los más notables en el síndrome del emperador por ser la violencia su principal arma de expresión.
El tiempo con los hijos no se puede sustituir por regalos
Una de las claves del incremento de los niños y los jóvenes emperadores son las dinámicas familiares, en donde el tiempo de disfrute de los hijos cada vez es más escaso, sustituyéndose a veces por regalos materiales que tratan de solventar carencias afectivas y de atención.
Hay que enseñar a los niños y a adolescentes a convivir con el fracaso
De ahí que sea necesario educar a estos niños desde pequeños en la existencia del fracaso, la frustración, y en herramientas para superar estas sensaciones y autocontrolarse ante situaciones adversas, a través de pautas educativas claras, firmes y consensuadas.
Los niños deben aprender los que es el no antes de ser adolescentes
Los expertos coinciden en que la falta de negación, esto es, la ausencia de un “no” por respuesta de los padres ante las peticiones o deseos caprichosos de sus hijos. Esto supone consentirle, dejarle hacer, negarse a sancionarlo evitando posibles traumas. ¿En cuántas ocasiones para evitar los padres reproches, rabietas, quedar mal delante de la gente, permiten y dejan hacer al niño a su parecer? No se trata de ser un autoritario, pero sí de enseñar al niño que sus deseos tienen límites y que hay unas normas que deben ser respetadas, además de su propio papel como padres. Si esta competencia de autoridad democrática no existe en el periodo de la infancia, difícil se hace establecer unos límites cuando el niño es adolescente.
Si se detecta a tiempo, se puede salvar al niño o adolescentes emperador
Si se detecta a tiempo, sin embargo, y con el adecuado tratamiento psicoeducativo, la situación puede ser remediada. Para ello, es necesario que la familia al completo colabore y se preste al tratamiento, participando con los profesionales adecuados.
La patología se manifiesta en niños y adolescentes con dificultad para mostrar culpa y arrepentimiento sincero, incapacidad para aprender de los errores y de los castigos y conductas habituales de desafío, mentiras e incluso actos crueles, hacia la madre y hermanos fundamentalmente.
La patología se manifiesta en niños y adolescentes con dificultad para mostrar culpa y arrepentimiento sincero, incapacidad para aprender de los errores y de los castigos y conductas habituales de desafío, mentiras e incluso actos crueles, hacia la madre y hermanos fundamentalmente.
Actualmente, la violencia que consiste en hijos agresivos de forma psicológica y física contra sus padres es complicada de detectar desde el ámbito del hogar, debido a que los padres suelen silenciar los hechos cuando todavía no se han presentado en forma física.
Según el doctor Rabadán, "es complicado detectar el síndrome del emperador desde los hogares, ya que es motivo de sentido de culpabilidad y vergüenza para los padres y en muchos casos se silencia hasta que la actitud se manifiesta en forma de violencia física".
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