miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Cómo podemos manejar nuestras emociones y ayudar a alumnos/as a manejar las suyas?


El éxito académico no sólo depende del número de tareas entregadas sino también de habilidades sociales y emocionales responsables. La importancia de manejar las emociones adecuadamente en el aula se vincula a dos aspectos: 1) la forma en cómo se relacionan unos con los otros, y 2) permite fomentar en un escenario listo para aprender.
David Goleman (2001) menciona que las personas emocionalmente desarrolladas son las que manejan de manera adecuada sus emociones y que también saben interpretar y relacionarse de una manera efectiva con las emociones de los demás, lo cual permite generar un ambiente de empatía y por ende un manejo adecuado de las conductas y pensamientos. Es decir, el manejo emocional es una de las habilidades de la inteligencia emocional que implica poder expresar emociones en momentos y formas adecuadas.
Algunas ventajas de un manejo adecuado de las emociones son:
 Los/as niños/as saben qué emociones experimentan y por qué las experimentan. Los/as niños/as conocen sus habilidades y debilidades. Los/as niños/as tienen una actitud reflexiva y se muestran seguros/as de sí mismos/as. Los/as niños/as pueden controlar su impulsividad.
Es necesario considerar que para un manejo de las emociones de los niños/as, cada docente debe ejemplificar ese manejo frente al grupo y dentro de la escuela. Considerando esto, hay que iniciar con el siguiente proceso:
1. Identificación de lo que estoy sintiendo:
Mis puños se están apretando”, “No puedo dejar de sonreír” y

    
        
2. Luego nombrar lo que estoy sintiendo:
Lo que siento se llama enojo”, “Lo que siento se llama alegría”.

  
3. El tercer paso es el manejo de la emoción, pueden darse dos tipos de manejo emocional:
INADECUADO
a. Estoy tan enojado por lo que golpeo a la persona con la que estoy enojada 
(estoy depositando en la otra persona la responsabilidad de mi enojo y también 
estoy lastimando a esa persona) o


b. Estoy enojado y finjo no estar enojado, como guardar la emoción en un cajón, ignorarla. 
¡Esto es negar lo que se está sintiendo!

                                                                                       ADECUADO

a. Estoy enojado, siento ganas de golpear a la persona con la que estoy enojada 
por lo que me retiro del sitio para disminuir la intensidad de la emoción 
y poder pensar más claramente.

Uno de los retos para lo/as docentes es considerar a las emociones como parte importante del proceso de aprendizaje de cada niño y niña ya que visibilizar y permitir la experimentación de ellas ayuda al rendimiento escolar. La práctica constante de actividades de manejo emocional mejoran las capacidades emocionales con el ritmo adecuado para el niño o niña.
Algunos niños y niñas han vivido en niveles de violencia tan altos que les es difícil poder identificar y manejar lo que sienten. A continuación te presentamos dos herramientas que se utilizan en JUCONI que te proponemos para ayudar al manejo emocional de tus alumnos/as. El termómetro de las emociones, el cual es un primer paso para que se identifique la emoción que se está sintiendo y el plan personal de seguridad, un segundo paso para que se sepa qué hacer con esa emoción.

Termómetro de las emociones
¿Qué es? Una herramienta para favorecer el manejo adecuado de las emociones.
¿Para qué sirve?     
 Ayuda a identificar los estados de ánimo. Se puede utilizar números, por ejemplo, “Me siento en 3” y también puede emplearse códigos de colores, “Me siento en verde”.
    
 Facilita el uso de un lenguaje común entorno a las emociones.
    
 Favorece la ampliación del vocabulario emocional.
    
 Permite tomar consciencia de la necesidad de regular nuestras emociones.
    
 Ayuda a comprender las relaciones entre nuestras emociones y las situaciones a las que reaccionan.
Recomendación:
Comprender que el color rojo no implica estar enojado o triste, éste indica que la persona ha perdido el control de sus emociones cualquiera que éstas sean (alegría, miedo, asco, sorpresa…) y requiere recuperarlo.
Ventajas:
    
 Permite el manejo del estrés negativo.
    
 Promueve el desarrollo de la empatía a través de la comprensión de los sentimientos, preocupaciones y percepciones de los demás.
    
 Permite apreciar que ante el mismo evento las personas pueden sentirse de forma diferente.
Posibles usos:
    
 Al inicio de las actividades del día.
    
 Al término de las actividades del día.     ¿Se te ocurre otro? ¡Adelante!

Plan personal de seguridad
¿Qué es? Una herramienta útil para el manejo de las emociones.
¿Para qué sirve? 
    Ayuda a bajar la intensidad de la emoción, pudiendo escoger la estrategia más pertinente entre diversas opciones.    Permite regular nuestras emociones.
¿Cómo se hace?
    De manera personal se escriben 5 ideas, de las cuales 3 son actividades que puedo hacer solo/a y 2 que puedo hacer con apoyo de alguien más. Por ejemplo: “1. Tomar un vaso de agua, 2. Salir a caminar…5. Hablar con alguien de confianza.” Anotar actividades que sí se pueden realizar en el contexto personal, evitando las que sean poco viables, por ejemplo: nadar 15 minutos, dormir…    Portar continuamente el Plan de Seguridad. Si no fuera posible, identificar un lugar fijo para consultarlo.   Hacer la revisión periódica de nuestras estrategias, pudiendo cambiar su orden y/o reemplazarlas.
¿Cuándo se usa?
Cuando el termómetro de las emociones está en el color rojo (entre el número 8 y 10), la persona realiza alguna/s actividades que él/ella mismo/a planeó.
Ventajas:
    Permite anticiparse al descontrol de las emociones.    Favorece el control de las reacciones impulsivas.    Funciona como un rápido recordatorio, pues al tocarlo la persona evoca las ideas que ha escrito en él.


Actividad 1: Termómetro de las emociones en el salón de clases
Edad9 a 12 años
Tiempo1 hora
MaterialesCartulina
Plumones de colores (negro, verde, amarillo, rojo)
Objetivo: que los niños y las niñas puedan utilizar el termómetro dentro del salón de clases como una herramienta de lenguaje en común, para que identifiquen la ubicación de sus emociones.
Desarrollo:
1. Explicar al grupo qué es y para qué sirve el termómetro.
2. Los/as alumnos/as pueden expresar que se sienten con un número (2, 5, etc) o colores (me siento en verde, amarillo, etc), dependiendo de la emoción.
Es importante recordarle a los/as alumnos/as que no hay emociones buenas o malas, simplemente son emociones que se pueden salir de control y que eso es lo que hay que evitar.
3. Hacer una ronda de preguntas de cómo se sienten hoy…
4. Reflexionar sobre el nivel emocional del grupo y saber si están en control de sus emociones para iniciar o continuar la clase.

Actividad 2: Plan de seguridad en el salón de clases
Edad9 a 12 años
Tiempo1 hora
MaterialesHojas
Papel
Lapiceros
Objetivo: que los niños y las niñas puedan utilizar el plan de seguridad para que puedan manejar sus emociones.
Desarrollo:
1. Explicar al grupo qué es y para qué sirve el plan de seguridad.
2. Repartir hojas, papel y lapiceros a cada niño/a.
3. Que cada niño y niña escriba sus estrategias y firme su compromiso. 
Si no cuentan con el diseño antes presentado puede alentar a sus alumnos/as a decorar sus planes de seguridad con aquellas imágenes que consideren adecuadas y que ayuden al control de sus emociones.

Bibliografía
• Fernández-Berrocal, P., & Extremera, N. (2002). "La inteligencia emocional como una habilidad esencial en la escuela." Revista Iberoamericana de educación, 29(1), 6.
• GOLEMAN, D. (2001). Inteligencia emocional. Barcelona, Kairós.

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