domingo, 7 de septiembre de 2014

METÁFORAS / FÁBULAS


- Metáfora del autobus y los pasajeros

"Imagínese que usted es el conductor de un autobús con muchos pasajeros. Los pasajeros son pensamientos, sentimientos, recuerdos y todas esas cosas que uno tiene en su vida. Es un autobús con una única puerta de entrada, y sólo de entrada. Algunos de los pasajeros son muy desagradables y con una apariencia peligrosa.


Mientras usted conduce el autobús algunos pasajeros comienzan a amenazarle diciendole lo que tiene que hacer, dónde tiene que ir, ahora gire a la derecha, ahora vaya más rápido, etc., incluso le insultan y desaniman, eres un mal conductor, un fracasado, nadie te quiere… Usted se siente muy mal y hace casi todo lo que le piden para que se callen, se vayan al fondo del autobús durante un rato y así le dejen conducir tranquilo.

Pero algunos días se cansa de sus amenazas, y quiere echarlos del autobús, pero no puede y discute y se enfrenta con ellos. Sin darse cuenta, la primera cosa que ha hecho es parar, ha dejado de conducir y ahora no está yendo a ninguna parte. Y además los pasajeros son muy fuertes, resisten y usted no puede bajarlos del autobús. Así que resignado vuelve a su asiento y conduce por donde ellos mandan para aplacarlos.

De esta forma, para que no le molesten y no sentirse mal usted empieza a hacer todo lo que le dicen y a dirigir el autobús por dónde le dicen para no tener que discutir con ellos ni verlos. Usted hace lo que le ordenan y cada vez lo hace antes, pensando en sacarlos de su vida. Muy pronto, casi sin darse cuenta, ellos ni siquiera tendrán que decirle “gire a la izquierda”, sino que usted girará a la izquierda para evitar que los pasajeros se echen sobre usted y le amenacen.

Así, sin tardar mucho, empezará a justificar sus decisiones de modo que casi cree que ellos no están ya en el autobús y convenciéndose de que está llevando el autobús por la única dirección posible. El poder de estos pasajeros se basa en amenazas del tipo “si no haces lo que te decimos, apareceremos y haremos que nos mires, y te sentirás mal”. Pero eso es todo lo que pueden hacer. Es verdad que cuando aparecen estos pasajeros, pensamientos y sentimientos muy negativos, parece que pueden hacer mucho daño, y por eso usted acepta el trato y hace lo que le dicen para que le dejen tranquilo y se vayan al final del autobús donde no les pueda ver.


¡Intentando mantener el control de los pasajeros, en realidad ha perdido la dirección del autobús¡ Ellos no giran el volante, ni manejan el acelerador ni el freno, ni deciden dónde parar. El conductor es usted."

- La fábula hindú de los sabios y el elefante.


- El árbol de los problemas


El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar mi vieja granja, acababa de finalizar su primer día de duro trabajo. Su cortadora eléctrica se había averiado, y le había hecho perder una hora de su trabajo, y ahora su antiguo camión se negaba a arrancar. Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio.

Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Posteriormente me acompañó hasta el coche.

Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad, y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.

-"Ese es mi árbol de los problemas", contestó, "Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero hay algo que es seguro: los problemas no pertenecen ni a mi casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que, simplemente, los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego. Después, por la mañana los recojo otra vezLo más divertido es que... cuando salgo a la mañana a recogerlos, ni remotamente encuentro tantos como los que recordaba haber dejado la noche anterior."

La felicidad: un gato grande ve como un gatito trataba de agarrarse la cola y le pregunta ¿por qué lo haces? Y el gatito dijo “porque he aprendido que lo mejor es la felicidad y mi cola es la felicidad” Y el gato grande le respondió: “Yo también sé que mi cola es la felicidad, pero me he dado cuenta que cuando la persigo se me escapa y cuando voy haciendo lo que tengo que hacer ella viene detrás de mí por donde quiera que yo vaya”. CUENTO HINDÚ. 

26 cuentos para pensar. Jorge Bucay

¿COMO CRECER?

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.

Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.

La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca.

El rey preguntó:

¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?

No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda".

Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mírate a ti mismo.

No hay posibilidad de que seas otra persona.

Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por vos, o podes marchitarte en tu propia condena... 

- La estatua y el caballo.
El sentido de la vida

En las situaciones límite (diagnóstico mortal, un suicidio, la muerte de un niño, una enfermedad incurable, etc.) es cuando es imprescindible no quedarse atrapado en la angustia propia del acontecimiento. En estas situaciones lo importante es que la persona encuentre un sentido en su vida con sufrimiento. Así, cuando nos encontramos con una persona que afirma no tener futuro, servirá de poco discutir con él esa afirmación. Será mejor enfocarse en posibilitar que encuentre sentido a su presente, centrándonos en su propia capacidad para encontrarlo. Un pequeño relato puede ejemplarizar esta cuestión: “Había una vez un escultor que tenía una academia donde acudían niños de todas las edades a contemplar como trabajaba la piedra. Un día, el alcalde del pueblo le encargó una estatua de un caballo para la plaza del pueblo. Los niños, atónitos, contemplaron la gran masa de piedra de granito que era llevada hasta el taller, donde el artista comienzó a moldear la piedra. Uno de los niños más pequeños se ausentó durante un tiempo del pueblo y, cuando volvió al taller, se sorprendió al ver la estatua del caballo. El niño le preguntó al escultor: ¿Cómo sabías que dentro de la piedra había un caballo?” La realidad es que el caballo estaba en la cabeza del artista, no en la piedra; y gracias a eso la estatua pudo estar presente en la plaza del pueblo. De la misma manera, en muchas ocasiones, el ser humano es el gran desconocido para sí mismo. Y, sobre todo en las situaciones límite, es donde puede descubrir todo los que lleva dentro; encontrando el “caballo” (el sentido) que esconde bajo su apariencia de fragilidad, su angustia o su desesperanza. Un sí a la vida. 

La logoterapia se diferencia básicamente de la psicoterapia tradicional en que la última está preocupada en buscar los motivos por los que la persona dice “no” a la vida. Sin embargo, la logoterapia se preocupa de buscar un “sí” a la vida, a pesar de la adversidad (Lukas, 2006).

- Historia del ciempiés y la hormiga

“Se dice, se cuenta y comentan, amiga Marta, que había una vez un ciempiés muy activo, trabajador y laborioso, todo el día estaba arriba y abajo, siempre ocupado en una cosa u otra, o ayudando a sus vecinos y amigos. Era, como puedes imaginar, muy querido y reconocido en su comunidad, y él se sentía feliz y agradecido, a gusto con su manera de vivir, sin demasiadas complicaciones y aceptando las cosas tal y como le venían. Una de las vecinas que tenía mas cerca y a quien quería más era la hormiga, ya que con ella era agradable conversar sobretodo al atardecer cuando acabado el trabajo del día, iban a pasear por el bosque. La hormiga era, como puedes suponer, ordenada y metódica, lo tenía todo en su sitio y siempre estaba observando a su alrededor y mirando de entender el porqué de todo. Su amigo ciempiés a menudo le decía que esto no podía traerle nada de bueno, y era mucho mejor coger y aceptar las cosas tal como venían. Hasta que un día pasó lo que nadie se esperaba
Resulta que la hormiga se la veía desde hacía unos días más preocupada y el ciempiés notaba que era observado con mucho interés por su amiga. Una noche, poco después de volver del paseo finalmente le preguntó:
- Amiga hormiga, a ver, dime, últimamente no haces nada más que mirar y remirar lo que hago, sobretodo cuando vamos a caminar ¿Qué tienes?
- Ay, amigo ciempiés – contestó la hormiga – no quería decírtelo para no preocuparte pero hay una cosa que no puedo entender y mira que lo observo y lo miro con detalle
- Venga, dime, igual te lo puedo aclarar, si se refiere a mi
- Pues he observado una cosa muy curiosa – siguió la hormiga – unos días empiezas a andar con el pie izquierdo y otros, con el derecho
- ¿Seguro? – Dijo extrañado el ciempiés
- Tan seguro como que estamos aquí ahora mismo. Lo he observado durante dos semanas y no hay ninguna duda. Unos días comienzas con él izquierdo y otros, con él derecho. He intentado descubrir el porqué y no consigo ver el motivo
- Bien extraño es esto – dijo el ciempiés preocupándose – muy extraño y no me había fijado nada de nada. Y qué razones debe haber, qué motivos escondidos para avanzar uno u otro pie...
Y con estos razonamientos, marcharon cada cual a su casa
La noche fue larga para el ciempiés... no pudo dormir prácticamente nada, mirando todo el rato que pie avanzaba primero al andar y observando preocupado que no encontraba el porqué
A partir de aquel día, el ciempiés dejó de ser el que era y sólo hacia que mirarse sus pies, estudiando todas las posibilidades que había para saber el motivo o la finalidad escondida en caminar unas veces avanzando primero el pie izquierdo y otros, el derecho


MENSAJE DE LA FÁBULA: ¿Es importante saber por qué van bien las cosas que funcionan y nos dan bienestar? Es mejor vivirlas tal como son y se nos presentan, disfrutando de ellas con aceptación y plenitud. Hay ocasiones que buscando el porqué, nos perdemos el cómo, el qué y con quien



La hormiga siempre ha admirado al ciempiés. Suele esperar en las raíces de un árbol para verle pasar porque le parece increíble y majestuoso. ¿Cómo es posible que mueva sus extremidades de manera tan elegante y coordinada?. Ella solo tiene seis patas y tiene problemas. Un día, superando su timidez, le hace la siguiente pregunta…
– ¿Cómo lo haces? ¿Cómo te las ingenias para mover cien pies al mismo tiempo?.
– El ciempiés se siente halagado, y se dispone a instruir a su nueva discípula.
… Siempre empiezo con las patas delanteras. De pronto se detiene, no era así.
… Perdón, el truco esta siempre en empezar por el lado derecho (aunque, ahora que lo piensa, algunas veces empieza por la izquierda).
… ¿Sabes?, es el movimiento ondulante… o ¿no?.
La hormiga contempla como el ciempiés deja de andar, y se queda inmóvil, mientras piensa en cómo se hace aquello que siempre ha hecho sin pensar.
La mayoría de nuestros pacientes no son personas con falta de capacidad para establecer relaciones sociales. Tampoco son personas que sean reacias al contacto con los otros, muy por el contrario, anhelan relacionarse con los demás. La gran mayoría son inteligentes, reflexivos, y saben más de la fobia social que nosotros mismos aunque les pasa algo parecido al ciempiés: de tanto pensar en cómo tienen que actuar en una situación social, se olvidan de andar y se bloquean.
Es cierto que otro porcentaje de pacientes carecen de habilidades sociales, pero no puedes pretender que una maquina funcione perfectamente si no está lubricada, o si lleva sin funcionar una temporada larga.
Por otro lado las personas que acuden a nuestra consulta comparten lo que llamamos el síndrome de evitación experiencial. Este síndrome es un patrón inflexible de comportamiento en el que la persona intenta controlar mediante la evitación todo tipo de situaciones y experiencias que pueda catalogar como desagradables. Paradójicamente la necesidad de mantenerse alejado de cualquier experiencia desagradable es la que impide vivir a la persona. Estamos hablando de personas que viven la frustración como algo inaguantable, por lo que la evitan a toda cosa.
Algunos de nuestros pacientes se quejan de no haber tenido relaciones con personas del otro sexo, hasta tarde en su vida, y terminan creyendo que no tienen nada que ofrecer, porque son raros, o se quejan de que el mundo es injusto, pero si les preguntamos cuantas calabazas han recibido responden que ninguna.
El miedo imaginado al rechazo es tan grande que prefieren anular su deseo. No toman la palabra, por miedo a no ser interesante. No toman decisiones por miedo a cometer errores. No hacen uso de su sentido del humor por miedo a no resultar graciosos.
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Las personas con fobia social a menudo se sienten como los asistentes a una fiesta a la que saben que no han sido invitados. Digamos que algunas personas que se encuentran en esa fiesta están seguras en ella, ya que se sienten parte integrante de la misma. Disfrutan de la fiesta, porque se sienten con derecho a estar ahí. Sin embargo quienes padecen fobia social, no se sienten dignos de estar en ella, y lo que es peor, pueden ser descubiertos por los otros, como si se hubiesen colado en ella.
¿Y porque no se sienten invitados?. Porque sienten que hay algo defectuoso en ellos, y quizá los demás terminen dándose cuenta de ello, tarde o temprano. ¿Pero que hay realmente malo e imperdonable?. Tampoco pueden responder a esta pregunta. Quizá lo realmente malo es que sienten miedo y ansiedad en esas situaciones.
La clave por tanto no es si tienes o no fobia social, sino descubrir cuáles son tus mecanismos de autosabotaje. No tiene tanta importancia el hecho de que te trabes, que te sientas confundido o te ruborices sino que es lo que haces cuando eso sucede.

Si haces lo que siempre has hecho nunca llegaras más allá de donde siempre has llegado.


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